El proyecto Return to Sender del fotógrafo Tommy Kha es cuanto menos singular. Una performance fotográfica donde el deseo y la intimidad se sostienen por un frágil hilo. El fotógrafo se autorretrata recibiendo besos de extraños, amigos y transeúntes que encuentra a su paso mostrándose impasible e incómodo en todo momento y, por supuesto, sin devolver el beso con el mismo entusiasmo que sus parejas.
Sólo establece un requisito a sus “comensales”: que le besen en la boca. Ya es tarea de sus “víctimas” elegir entre abrazarle o sujetarle la cabeza.
El propósito de Tommy Kha es cuestionar los clichés que vinculan a los asiáticos como excesivamente neutros, asexuales o sumisos apropiándose él de semejante estereotipo en cada una de las escenas que retrata.

